Alojarte en un riad marroquí es a las ciudades lo que dormir en un camp como Kam Kam Dunes al desierto.
O sea: quedarte en una construcción típica de Marruecos que haga de tu visita al país una vivencia lo más auténtica posible. Te permitirá experimentar el exotismo de estas tierras y sentirte más viajero o viajera que turista.
Admitimos que igual se nos está viendo un poco el plumero y que nuestro alojamiento urbano favorito son los riad. Como estamos aquí para ayudarte a aclararte las ideas, vamos a destripar la gran cuestión: ¿riad marroquí u hotel?
Vamos con ello.
Empecemos por el principio: qué es un riad marroquí.
Un riad es una construcción típica de las ciudades en las que tradicionalmente se alojaban varias ramas de la misma familia.
Si bien es cierto que la mayoría de estos edificios se han convertido en alojamientos turísticos, sobre todo en las ciudades más grandes como pueden ser Fez y Marrakech, esta es una costumbre que todavía se da y no es extraño que una misma casa la habiten de abuelos a nietos.
Y claro, para dar cabida a semejante cantidad de personal suelen ser edificaciones de grandes dimensiones. Con cinco o seis habitaciones, como mínimo.
Estas dependencias se encuentran distribuidas alrededor de un patio central en el que generalmente hay una fuente y abundante vegetación. En las zonas más calurosas incluso hay una piscina o alberca para refrescarse.

Para completar el ambiente: coloridos azulejos con formas geométricas, mosaicos, madera tallada con inscripciones en árabe, alfombras…
En definitiva, todos los elementos de la decoración típica de Marruecos los encuentras en un riad marroquí.
¿Dónde se ubican? Lo normal es que estén dentro de la medina de las urbes. Es una clara ventaja para conocer los cascos históricos, porque ya estás en el mismito corazón de la ciudad.
Pero no nos precipitemos sacando conclusiones y naveguemos más a fondo en los pros y contras de un riad marroquí.
Si eres habitual de nuestro blog, ya sabrás que para nosotros sumergirse en las tradiciones de los lugares que visitamos como, por ejemplo, dormir en un riad marroquí, es un must.
Peeero, como también tenemos mucha experiencia alojando gentes de todas las partes del planeta y acompañándolos en tours por Marruecos, también sabemos que hay cosillas que es mejor saber antes de escoger alojarse en un riad marroquí o en un hotel.
Toma nota:
Vamos con sus principales ventajas:
Lo dejamos aquí, que nos emocionamos demasiado y estamos intentado ponerle objetividad a este análisis.
Que sí, que sí, que somos capaces también de ver los puntos menos positivos de dormir en un riad marroquí:
Bueno, bueno, bueno, si sigues sin tener claro si quieres riad u hotel, seguimos analizándolos.

Como todo en la vida, los hoteles tienen dos caras:
Empecemos por comentar que en un país con una cultura con tanta personalidad como Marruecos, los estándares de los hoteles son muy distintos a los occidentales, así que investiga bien dónde vas antes de reservar para evitar sorpresas.
Dicho esto, ahí van las ventajas de este tipo de alojamiento:
Y en la otra cara de la moneda tenemos…
Bastaría con darle la vuelta a los pros del riad, pero aquí va un resumen de las desventajas de un hotel marroquí:
Qué ¿ya lo tienes más claro?

La respuesta a esta pregunta es un «depende» como una catedral. ¿Por qué? Porque cada persona y sus circunstancias son distintas.
Con el riad sucede lo mismo que cuando vienes al desierto de Erg Chebbi a vivir la experiencia de pasar la noche en un entorno único con su silencio, su juego de luces al atardecer y unos cielos estrellados inmensos: que a la hora de dormir cada cual prefiere lo suyo.
Peeero, también sabemos que no tiene nada que ver alojarse en un camp como Kam Kam Dunes, en mitad de las dunas, con haimas bereber hechas a la manera tradicional pero con todas las comodidades, que en un hotel o en un camp con haimas de PVC en un poblado en el perímetro del desierto.
Vamos, que una cosa es alojarte y la otra es sumergirte en una experiencia auténtica y exótica.
Pues lo mismo con el riad marroquí.